sábado, junio 25, 2005

Fruta Amarga


¡Corazón!En aquella noche larga
maduró la fruta amarga de esta enorme soledad.
¡Corazón!¿En las nubes de qué cielola tristeza de tu vuelo
sin consuelo vagará?
Bien lo sé...¡Aquel frío alucinantede un instante, me cegó!
Fue en un viento de locura,sin ternura, sin perdón.
Fue en el grito enronquecidode un amor enloquecido
de dolor.
Eras la luz de sol y la canción
feliz y la llovizna grisen mi ventana.
Eras remanso fiely duende soñador y jazminero
en flor y eras mañana.
Suave murmullo... Viento de loma...
Cálido arrullo de la paloma.
Ya no será jamás aroma de rosal,
frescor de manantial en mi destino.
Solo serás la voz que me haga recordar
que en un instante atroz te hice llorar.
¡Ya no estás...!Y el recuerdo es un espejo
que refleja desde lejos tutristeza y mi maldad.
¡Ya no estás...!Y tu ausencia que se alarga
tiene gusto a fruta amarga,a castigo y soledad.
¡Corazón! Una nube puso un velo
sobre el cielo de los dos.Y una nube solamente
de repente me perdió!
¡Una nube sin sentido,sin clemencia,
sin olvido, sin perdón...

lunes, junio 20, 2005

Algo mas para pensar


POR JAIME BARYLKO
No somos, estamos siendo.La vida se construye y se reconstruye constantemente.Si uno decide sobre si mismo, por ejemplo, soy una persona honesta, no sabe lo que dice.El soy es algo que está siendo, no se lo conoce hasta que sea pasado.Solo del pasado sabemos.Uno solo está autorizado a decir fui una persona honesta y el resto lo dirá la vida, lo dirá la experiencia.¿Qué sabe uno de si mismo no? ¿Qué sabe usted de si mismo? Sabe que fui pero no que será.Esta es la prueba que realizó un maestro en la lejana Europa de la edad media.Un día reunió a sus alumnos y les dijo: Quiero plantearles un problema y quiero que reflexionen.Si ustedes van caminando por la calle y encuentran una cartera con dinero ¿Qué harían?Los discípulos permanecieron callados, no respondieron.Dime tu Isaac, ordenó el maestro.Isaac lo miró perplejo, demoró la respuesta y finalmente expresó:Maestro…yo…., usted sabe que mi joven esposa es enferma y necesito constantemente llevarla a médicos y comprarle remedios. Yo…Maestro…..yo….., titubeaba, no se atrevía ¿no? yo tomaría el dinero y se lo dedicaría a su salud, no me gusta tu respuesta Isaac , no es correcta.
Luego el maestro se dirigió a Abraham para que le manifestara sus ideas.Abraham habló con voz firme, segura.Maestro yo tomaría el dinero con la cartera y se lo entregaría a las autoridades.
El maestro meneó la cabeza, se acarició la barba meditativamente y luego le dijo:No está mal , no está mal, pero tampoco has dicho nada especialmente sabio.Veamos que opina Jeikel.
Jeikel era un individuo de ojos tristes, apocado él.
¿Yo? ¿Qué puedo opinar? Le diré maestro, debemos aplicar la enseñanza que diariamente recibimos de usted ¿Y que nos enseña? Que en el hombre habita la tendencia al bien y la tendencia al mal, que estas tendencias luchan incesantemente entre sí, que a veces vence una, que a veces vence la otra ¿y yo? ¿entonces yo? ¿Cómo puedo saber que tendencia vencerá en mí el día que yo encuentre la cartera con dinero? ¿Qué sabe uno de si mismo?. Hasta que no llega el momento de la prueba, no sabes nada.
La vocación es la que da lugar a la vocación.Hay gente que nunca se enamoró, nunca se le dio la ocasión, el encuentro del ser con el ser que pudiera enamorarlo.
Decir que es una persona incapaz de enamoramiento, sería un grave error.Hay gente que es buena porque así le sale , porque así nacieron porque no pueden sino ayudar, pero es buena gente, no es gente buena porque no hace ningún esfuerzo por serlo.
Te haces una buena imagen de ti mismo y la cierras con llave en alguna caja fuerte aunque la vida se vaya ahí, desmintiendo permanentemente.
Lo mismo haces con tus hijos y después cuando no son como tu, dices que son consideras que ellos fallan.No, el que fallas eres tu, falla la imagen que has construido de ellos.
Esa imagen hay que revisarla y reconstruirla como hace el científico.El científico establece una hipótesis y con ella arma un paradigma para captar cierto sector de la realidad que él estudia, luego va acumulando datos para practicar su idea.
Si los datos no lo corroboran entiende que no son los datos los que fallan sino su idea ¿Qué hace el científico?No cambia datos ni se enoja con ellos, cambia la idea y vuelve a apelar a la realidad para comprobar esta vez, si la idea de la realidad y la realidad en si coinciden.Si coinciden esta contento pero nunca se va a dormir, siempre puede aparecer un nuevo dato que lo obligue nuevamente a cambiar de paradigma.
Eso es la ciencia, el pensamiento, la racionalidad y debemos aplicar esa metodología a nosotros mismos, es un trabajo que nunca acaba porque tenemos innumerables rostros, es un trabajo salir de la definición que nos armamos, reconstruirla y armar otra en virtud de la nueva experiencia pero es delicioso y así vivir se vuelve una aventura porque te conozco, pero jamás termino de conocerte.